Miquel Barceló
Miquel Barceló nace el 8 de enero de 1957 en Felanitx, Mallorca. Sus primeros contactos con el arte se producen a través de su madre, pintora aficionada. Con 15 años empieza a asistir a la Escuela de Bellas Artes y Oficios de Palma de Mallorca, donde recibe clases de dibujo y modelado.
Dos años más tarde expone individualmente por primera vez. Se traslada a Barcelona donde se inscribe en la Escuela de Bellas Artes de Sant Jordi. En 1974 realiza su primer viaje a París.
Aunque sólo asiste a clases los primeros meses de 1975, lee extensamente y se enriquece con los escritos de Breton y los surrealistas en torno al arte, el Manifiesto Blanco de Lucio Fontana o la Historia Social de la Literatura y el Arte de Arnold Hauser. En el campo de la pintura se interesa por la obra de Fontana y Rothko.
Durante 1976 vive entre Barcelona y Palma. En este periodo, la descomposición de la materia ocupa un lugar central en su obra.
Primera exposición en Palma, en la Galería 4 Gats. Realiza, principalmente, unas pequeñas cajas de cristal que contienen material orgánico y otros objetos.
Recibe el primer encargo pictórico de gran formato: un mural para el comedor de un hotel en Cala Millor, Mallorca. Pinta un fondo submarino por debajo de la línea de ventanas, marcando así la línea divisoria entre la superficie y el fondo del mar, visible desde las mesas. Durante la inauguración de su exposición en la Galería 4 Gats conoce a Enrique Juncosa.
En 1978 expone en la Galería Sa Pleta Freda, Son Servera (Mallorca), telas cubiertas de pintura a las que incorpora elementos orgánicos, numerosos dibujos y pequeñas cajas. Por primera vez una galería le compra un cuadro y vende obra a algunos coleccionistas.
De la exposición conmemorativa de los cincuenta años del MoMA en el Museo de Arte Contemporáneo de Madrid le atraen particularmente las telas de Pollock, De Kooning, Ryman y Cy Twombly. Tiene 22 años. Empieza a experimentar con la utilización de grandes cantidades de pintura sobre telas que expone a la intemperie para permitir la aparición de todo tipo de reacciones espontáneas—oxidación, cuarteamientos—que descubren las capas inferiores. También combina materiales pictóricos con elementos orgánicos. Su interés por Pollock le lleva a utilizar la técnica del “dripping” sobre telas que luego cubre con pintura blanca. Realiza una serie de libros pintados y uno de hierro que expondrá al año siguiente en la galería Metrónom.
En 1980 se instala de manera estable en Barcelona y aparecen en sus obras las primeras imágenes figurativas: columnas de humo, libros, figuras zoomórficas ...
Salto al exterior
Se consolida en su trabajo una cierta figuración en la que dominan los motivos zoomórficos. Crea asimismo collages con cartones y dibujos que ha descartado y que pega, unos encima de otros, montándolos sobre la tela. En octubre de 1981 participa en la XVI Bienal Internacional de Sao Paulo, donde se da a conocer internacionalmente y en diciembre participa en "Otras Figuraciones", organizada por María de Corral en la Fundación “La Caixa” de Madrid. Allí Rudi Fuchs, director de la Documenta VII de Kassel, ve sus obras y lo invita a participar en la edición del año siguiente.
Es el único representante de España en la Documenta de Kassel. Su primera individual en el extranjero tiene lugar en la galería Axe Art Actuel de Toulouse. Conoce a Yvon Lambert, quien le propone realizar una exposición en su galería de París, y a Jean-Louis Froment, director del CAPC Musée de Burdeos que compra varias obras para la institución que dirige.
En 1983 Barceló se instala en Nápoles para preparar una exposición en la galería de Lucio Amelio. Se han conocido en la feria Arco y el galerista italiano compra todos los cuadros de Miquel Barceló que presenta la galería Fúcares y le propone realizar una obra, concebida específicamente para su Fundación, que realizará con cenizas del Vesubio y pigmentos locales similares a los usados en los frescos de Pompeya.
En 1984 Barceló marcha a Portugal donde trabaja al aire libre mezclando pintura con arena, algas y otros materiales hallados en la playa.
Expone por primera vez en la galería Bruno Bischofberger de Zurich. Desde entonces, éste será su marchante. Es invitado al Aperto de la Bienal de Venecia, donde coincide con Enzo Cucchi y Francesco Clemente. El comisario del MoMA de Nueva York, Kynaston McShine, lo selecciona para formar parte de una exposición. El objetivo es presentar a los artistas más interesantes del momento. Barceló es el pintor más joven.
1985 es el año de su primera exposición individual en un museo internacional, el CAPC de Burdeos. En septiembre expone en el Palacio de Velázquez de Madrid. Es la primera vez que se reserva el palacio para uso de un solo artista.
El afamado galerista Leo Castelli lo visita en París y se ofrece para representarle en los Estados Unidos.
Los primeros premios. Primeros viajes a África
El Museo Español de Arte Contemporáneo de Madrid adquiere "Big Spanish Dinner" en 1986, en la actualidad propiedad del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Pasa todo el verano pintando, a petición de Pep Subirós, una cúpula de doce metros de diámetro para el nuevo espacio escénico municipal del Mercat de les Flors.
En noviembre se va a Nueva York donde tendrá lugar su primera exposición en Leo Castelli Gallery. Después de una serie de cuadros centrados en el tema de la luz, su pintura va despojándose de lo anecdótico y lo narrativo.
El Ministerio de Cultura le otorga el Premio Nacional de las Artes Plásticas en 1986.
En 1988 inicia sus viajes a África. Tras cruzar el desierto se instala en Gao (Malí). Durante este tiempo Barceló viaja por Malí, Senegal y Burkina Faso. Realiza numerosas obras sobre papel utilizando pigmentos locales y sedimentos fluviales. De regreso a Europa, los paisajes y espejismos del desierto se convierten en imágenes centrales de sus cuadros. A partir de este momento repartirá su tiempo entre París, Mallorca y Malí.
Se instala durante dos semanas de 1990 en Coazhutte, Alpes suizos, a cuatro mil metros de altura, y pinta una serie de paisajes con los glaciares como tema.
Durante la primera mitad de la década de los noventa la obra de Barceló se verá influenciada por sus viajes al continente africano. Así, tras un recorrido en piragua por el río Níger, surgen una serie de telas cuyos motivos centrales son las grandes pinazas del Níger y la vida del río. Además, experimenta con la “participación” de las termitas en sus trabajos de papel.
Inicia sus primeras esculturas en bronce y gran parte de su trabajo estará dedicado a los bodegones.
La Whitechapel Art Gallery de Londres organiza una importante retrospectiva en 1994. Comisariada por Enrique Juncosa, la exposición será presentada a principios del año siguiente en el IVAM de Valencia coincidiendo con la participación del artista en una de las exposiciones colectivas de la Bienal de Venecia de 1995.
Las grandes exposiciones
En 1996, la Galerie Nationale de Jeu de Paume y el Centre Georges Pompidou inauguran una exposición conjunta del trabajo de los últimos diez años de Barceló.
Dos años después, otra exposición en el Museo d’Art Contemporani de Barcelona muestra una panorámica de su obra en esta década.
El siglo termina con una gran exposición que reúne más de 100 cerámicas en el Musée des arts Décoratifs de París. Se trata de evoluciones a partir de sus primeras cerámicas.
En el año 2000 recibe la Medalla de Oro de la Comunitat Autònoma de les Illes Balears. En Septiembre se inaugura la exposición “Miquel Barceló, un peintre et la céramique” en el Musée des arts Décoratifs de París, ubicado en un ala del Museo del Louvre.
Es nombrado Doctor Honoris Causa por la Universitat de les Illes Balears. Barceló decide supeditar la aceptación del doctorado a una intervención artística en la Isla de Mallorca: la reforma de la Capilla del Santísimo en la Catedral de Palma.
Son años de viajes constantes a África—de aquella época son las grandes pinturas sobre sábanas y mantas—y de constantes reconocimientos, como el Premio Nacional de las Artes Plásticas de Cataluña (1999).
El siglo termina para Barceló con 43 años y uno de los encargos más importantes: la reforma de la Capilla del Santísimo de la Catedral de Palma.
Última década
En 2003 Miquel Barceló recibe el galardón más prestigioso de las artes que se concede en España, el Premio Príncipe de Asturias de las Artes. Pero los galardones se suceden, como el Premio Sorolla que concede la Hispanic Society of America de Nueva York (2007).
En 2004 Barceló se convierte en el primer artista contemporáneo vivo que expone en el Museo del Louvre de París, en donde muestra las acuarelas originales que creó para ilustrar "La Divina Comedia" de Dante. Un encargo del grupo editorial alemán Bertelsmann que fue premiado como el mejor libro editado en 2003 por el Ministerio de Cultura.
Continúa con sus trabajos en la Catedral de Palma de Mallorca. En 2007 aceptará su investidura como Doctor Honoris Causa por la Universitat de les Illes Balears.
Su exposición "Barceló", organizada por el Ministerio de Asuntos Exteriores de España a través de la Sociedad Estatal para la Acción Cultural Exterior (SEACEX), continúa su itinerancia. Ha pasado por Sao Paulo (Brasil), Hannover (Alemania) y Ciudad de México.
En el último año, sus trabajos africanos se han podido ver en la exposición itinerante "The African Work", presentada en el Irish Museum of Modern Art de Dublín y posteriormente en el CAC de Málaga. En ambos casos, el comisario del proyecto ha sido Enrique Juncosa.
El 18 de noviembre de 2008 se inaugura la Sala XX del Palacio de las Naciones Unidas en Ginebra, bautizada como la "Sala de los Derechos Humanos y Alianza de Civilizaciones". La intervención de la gran cúpula pintada por Barceló se había iniciado 6 meses antes. Este trabajo se desarrolla por un acuerdo firmado el 28 de febrero por el Ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación español, Miguel Ángel Moratinos y el Secretario General de la ONU, Sergei Ordzhonikidze.
Miquel Barceló colabora con la Fundación Vicente Ferrer y con Ulls del Món, (ONG dedicada a combatir la ceguera entre los más pobres). Además, desarrolla proyectos en los campamentos de refugiados saharauis y en Malí.
En 2009 es elegido para representar a España en la 53ª Bienal de Arte de Venecia que se inaugurará el 7 de junio.

