El buen salvaje
By
Ana S. Juárez
Vanity Fair España
June 01, 2009
Su taller es un edificio de tres plantas en París pero a veces duerme en la casita del gato. Convive con osarios de animales africanos, pulpos disecados y ristras de sobrasadas procedentes de su Mallorca natal. Casi siempre se arrodilla para pintar cuando no lo hace boca arriba como un pintor de las cavernas contemporanéo. Así es el universo del pintor Miquel Barceló: salvaje y doméstico. Ana S. Juárez le retrata en su casa taller del barrio de Le Marais justo antes de partir hacia Venecia para ser el único representante del pabellón español en la 53 edición de La Biennale.

